viernes, 17 de julio de 2015

Cuestiones inherentes al ser humano

  
 Los seres humanos buscamos nos gusta el bienestar y evitar el sufrimiento
   
      

 Vivir bien, es una actitud de niños y grandes, el interés por estar bien, por sentirse bien, inicia en las primeras etapas de nuestra vida, al mostrar cuando tenemos hambre o frío o calor, o sueño, y dejar que nos cubran todas esas necesidades, de adultos ya aunque nos corresponde a nosotros suplir esas necesidades desde nuestra responsabilidad, el no tenerlas bien suplidas o saber que no las podemos suplir, para estar bien, nos lleva al sufrimiento. Es por eso que nos pasamos la vida, buscando nuestro bienestar y evitando el sufrimiento y evitamos inclusive desde ya, el sufrimiento futuro y el que posiblemente puede llegar después de la muerte.

      Los seres humanos somos emocionales.




     Las emociones son algo de lo cual no podemos escapar, siempre están con nosotros, para cosas positivas o negativas, pero siempre están ahí. Nosotros los seres humanos expresamos diferentes emociones, dependiendo de lo que nos suceda en un momento determinado; que a veces son difíciles de controlar.

Desde que nacemos tenemos emociones semejantes a la de nuestros padres que a medida que nos desenvolvemos en el ambiente que nos rodea vamos cambiando, debido a que conocemos gran cantidad de personas y adoptamos ya sea buena o mala su manera de mostrar su emoción.

Es de recalcar que la conducta emocional es aquella forma como actuamos ante un determinado hecho, por ejemplo: cuando un delincuente nos ataca para quitarnos alguna pertenencia, primeramente nos sorprende, luego sentimos miedo, angustia y ganas de brincarle encima para que no abuse de nosotros. Aunque otras personas quedarían en estado de shock, y no sabrían que hacer.

Expresamos gran cantidad de emociones de acuerdo a nuestro agrado y lo que no nos agradas, por ejemplo si me regalan un helado, yo brindo alegría y cariño hacia quien me lo regale, en cambio sí me regañan, me daría mucha rabia y sentiría rencor, cosa que no es lo más recomendable.

Los seres humanos somos seres sociables



Cuando decimos sociables, nos referimos a que nos gusta vivir rodeados de otros, y depender inclusive de los otros para realizarnos nosotros mismos, y aunque nos digan cosas distintas, siempre esperamos más de los demás, siempre estamos poniendo nuestra vida alrededor de otros.

La sociedad es un complemento de la individualidad del ser humano, y tal vez se hace y se necesita por un aspecto de convivencia social, donde nosotros tenemos la necesidad de otros para poder ser, porque eso ha sido lo que nos ha pasado desde la infancia, siempre estamos en una continua dependencia.

Por otro lado , nos interesa ser reconocidos, nos interesa mostrarnos ante los demás, muchas veces no vivimos para sí, sino para lo que dicen de nosotros los demás y eso es lo que nos califica a nosotros, por tanto siempre estamos pensando en seres humanos en búsqueda los demás y de lo demás.

jueves, 16 de julio de 2015

Educar en valores a los jóvenes


En nuestra sociedad, los jóvenes cuando llegan a la adolescencia, se les presentan muchas opciones, entre ellas el que pretenden, entienden o se transforman en personas diferentes e inician una vida entorno a lo que les rodea, propiciando espacios de integración y de una vida social más constante, donde el interés por su aspecto físico y lo digan los demás de su personalidad es para ellos muy importante en el desarrollo constante de su vida.

Estas y otras cosas más, hacen que los jóvenes entren a un sistema de valores sin autonomía y bajo la dirección de figuras artísticas, cantantes, bailarines, deportistas y otros más que son el referente para la sociedad juvenil. El problema a veces es que esto trae a ellos una figura mal entendida de libertad frente a la vida, donde creen que tienen el permiso de hacer otras cosas porque ya crecieron y se le van saliendo de las manos a sus padres.

Entendiendo esto, debemos aprovechar que de una u otra forma, tenemos a estos jóvenes en la escuela y que están ya en los grados superiores que son 9,10 y 11 grado, donde debemos aprovechar la oportunidad de brindarles una formación en valores que transforme su personalidad en seres constructivos para la sociedad.

La educación en valores de los jóvenes se debería averiguar qué valores están viviendo los jóvenes ahora. Es decir: qué trato les ofrecemos; qué normas les imponemos y qué posibilidades de participación les damos; qué lenguaje utilizamos; qué libros leemos y cuáles les recomendamos; a qué dedicamos nuestros mayores y mejores esfuerzos; qué tiempo, en cantidad y en calidad, les dedicamos; qué ocio consumimos y a qué ocio les abocamos. Se trata de averiguar, porque siempre el trabajo en valores es un ejercicio de autenticidad y de transparencia, qué valores vivimos los que juzgamos dudosa la deseabilidad de los valores que viven los jóvenes.

Claro que no estamos solos. Así como el aire, los valores, está por todas partes, aunque haya ambientes más sobrecargados de contaminantes que otros. Los responsables de las instituciones educativas, los docentes, no pueden sino ejercer la crítica abierta y sincera sobre ellos mismos y las instituciones de las que forman parte y este es un proceso compartido y participativo: creamos nuevo conocimiento incorporando la valiosa información que aportan los valores que vivimos dentro de nuestras instituciones: valores de los alumnos, de los profesores, de los grupos de trabajo, valores institucionales y organizativos.

El alumno puede salir entrenado para ejercer la crítica con fundamento y para optar libre y responsablemente por aquellos valores que son los puntales de un desarrollo personal integrado y comprometido.