martes, 22 de agosto de 2017

EL ÉXITO ERES TU

A veces el éxito no depende tanto del dinero o la inteligencia que tengas, sino de la capacidad para afrontar los problemas y salir adelante, de no rendirte, de aprovechar las caídas para levantarte con más fuerzas y con más experiencias para surgir.

Nos han incluido que el éxito es tener riquezas o poder y por eso las personas buscan su éxito en el exterior, en que tanto consigan no para ellos mismos, sino para mostrar a los demás. En este momento debes estar pensando en cuantas veces has hecho tú lo mismo y has considerado que la persona verdaderamente exitosa es la que tiene muchas cosas materiales para mostrar, sin embargo en muchas ocasiones esas personas sienten que no han conseguido lo suficiente y procuran día tras día solo conseguir más  y apostar en una competencia que solo les invita a tener, a conseguir cosas exteriores, pero poco que les traiga el éxito a sus vidas.

Soy exitoso cuando me doy cuenta que mi vida está en función de algo y eso lo hago bien y me hace feliz, o te parece que es exitoso alguien que tiene mucho pero que no es feliz, que lo abruman los problemas por la competencia, porque no se siente tranquilo al ver que otros tienen más que él o ella, cierto que no. En cambio cuando tú vives feliz, con tranquilidad, puedes servir a ti mismo y a los demás, debes considerar eso como un éxito, porque en la medida en que busques tu éxito desde lo que eres, en función de servir a lo otro y a los otros, empezarás a sentir que vas alcanzando tu verdadera esencia vital.

Desde ahora, empieza a sentirte exitoso con lo poco que vas haciendo de tu vida en una marcha de progresión personal y no te sientas desdichado porque otros consideran que eres un fracasado porque no has conseguido nada en la vida, al fin y al cabo, la opinión de otros es la de ellos, pero la más importante es la que tú tienes sobre ti mismo.


Ese tipo de éxito lo vives día a día, en el momento en que sientes realizada cada una de las acciones que te has propuesto, sin sobrepasar tus límites emocionales, de fuerzas o de capacidades con las que has sido dotado, y en cada ocasión que no hayas podido alcanzar ese objetivo, solo dile a tu mente que sigues en el camino del éxito, porque para la persona exitosa no existen fracasos, sino experiencias que conducen al éxito.

LA MEJOR RIQUEZA ERES TU

La riqueza no está en tener muchos bienes, sino en usar efectivamente para tus beneficios aquellos que tienes.

La sociedad nos ha implementado que ser rico es tener muchos bienes y es esa la costumbre que queremos seguir los demás para poder ser rico, sin embrago, esa riqueza de bienes materiales, en muchas ocasiones no es la verdadera y no es la que tu realmente quieres, cuando eres una persona con intereses mucho más altos, que son los que te llevan a sentirte realizado como ser humano.

No les diré que ser rico con cosas materiales sea malo, pero esa no es la riqueza que buscamos o la que debemos buscar porque no es ese nuestro principal objetivo.

Cuando hablamos de riquezas hablamos sobre lo que tú tienes, y solo de ti dependes si quieres una riqueza basada en lo material o prefieres una riqueza que se base en una integridad personal, desde una perspectiva humana que sabe entender que está en constante crecimiento y que se llena de valores que dependen solo de ti. Está claro, que es una riqueza que aunque no es fácil de conseguir, depende de tu fuerza de voluntad, tu dedicación y tu motivación; en cuanto a la riqueza externa o material, puede depender de muchos factores que están fuera de ti y lo que hace es que logra que te apegues más a esas cosas materiales y que te olvidas de ti mismo y del disfrute de lo que te rodea desde adentro, ya que solo puedes obtener un disfrute momentáneo con las cosas externas y eso es fatal porque te crea dependencias y apegos.

Así las cosas frente a la riqueza te puedo decir que no es ni en el cuerpo ni en las riquezas donde hallan los hombres su felicidad, sino en la integridad y en la cordura.

No hay razones para que sigas preocupándote más por conseguir unas riquezas externas, cuando sabes que es más importante aquella riqueza interna que le da mayor valor y sentido a tú vida, desde tu despertar, desde tu ser, y no desde lo que piensen y digan los demás.


Aprovecha efectivamente lo que tienes, y procura encontrar una riqueza interna, que te aleje de apegos sin sentido...