jueves, 16 de julio de 2015

La infuencia del docente en el estudiante

  

El docente es un actor muy importante en la formación del estudiante, su forma de actuar y ser en el aula o en su entorno, tienen una gran influencia en el aprendizaje del estudiante, pero frente a ese hecho, se tiene que nombrar las características principales y detalladas de los hecho que hacen que el estudiante vea a su profesor con mejores ojos y le preste mejor atención en el aula y lo respete frente a su función como docente, por lo que se hace necesario, descubrir cuáles son esas características que se van convirtiendo en modelo de lo que se pretende conseguir de un profesor y las exigencias que se le deben hacer a la hora de contratar a un docente y hacerle el respectivo seguimiento para que la formación de nuestros estudiantes sea cada vez mejor.

Un buen profesor debe explicar bien no sólo los contenidos de los diferentes temas, sino todo lo que facilite al alumno su aprendizaje y, como consecuencia, la adquisición de conceptos, procedimientos, y actitudes valores y normas, que lo desarrollen como persona en el sentido más amplio del término y ser buena persona, comprometiéndose en la creación de un clima relacional que favorezca la comunicación en todas las direcciones, estando siempre dispuesto a oír a los alumnos en sus problemas, ayudándoles a resolverlos, y conociendo sus intereses, para conseguir interesarlos permanentemente por el estudio y por los valores de todo tipo, intelectuales, éticos, estéticos, y trascendentales, en relación a sí mismo, a las personas y a las cosas.

     La influencia de los profesores en la calidad de la enseñanza y, como consecuencia, en la calidad del aprendizaje de los alumnos, es tan importante que su formación inicial y su perfeccionamiento continuo es preocupación prioritaria de la investigación didáctica.

     El profesor va a influir en el proceso formativo de sus alumnos a través de su formación profesional inicial y continua y su formación humana, es decir, la clase de persona que sea, si bien el resultado de su actuación va a estar mediatizado, como es lógico, por los procesos cognitivos y afectivos de los alumnos, por sus contextos de procedencia y, además, por el contexto en el que se lleva a cabo su labor profesional. Estas dos vías de influencia pueden denominarse técnica y relacional.

Según Rosenshine (1983), las estrategias que mejoran el aprendizaje de los alumnos son:

  • Proceder a pequeños pasos, pero siempre a ritmo rápido.
  • Usar gran número de cuestiones de bajo nivel de abstracción y también actuaciones directas por parte de los alumnos.
  • Utilizar los refuerzos y la estrategia del feed-back con los alumnos, sobre todo cuando sus respuestas son correctas pero dubitativas.
  • Hacer correcciones por métodos indirectos.
  • Asegurarse de la implicación de los estudiantes cuando están trabajando en sus pupitres.

domingo, 12 de julio de 2015

Currículo basado en Competencias



Cuando hablamos de trabajar el modelo por competencias, debemos tener claro que lo que buscamos es la formación de personas íntegras, como individuos, para una sociedad, y que dicho trabajo lo tenemos que hacer en contexto concreto y no sobre utopías abstractas.

Los currículos actuales, deben presentar una mejor adecuación y articulación en su parte administrativa, en concordancia con su grupo de talento humano y la medición de resultados, que pueda que en la práctica lo realicen los docentes, pero que en el modelo de currículo no lo observamos, es por eso que cabe aquí la importancia, de la articulación entre los diferentes organismos que conforman la institución para mejorar la implementación de las competencias.

Falta además el empoderamiento de los estudiantes del proceso frente a este modelo, consideramos que es algo muy importante en la implantación de un currículo por competencias, es que los estudiantes se consideren actores principales del proceso, reconociendo que su formación lo que busca es la formación integral de ellos para la vida, la sociedad y las organizaciones.

En la búsqueda del restablecimiento de una humanidad más educada y culturalmente apropiada  para la sociedad, el currículo se acerca en gran medida a formar ciudadanos capaces e idóneos para el mundo contemporáneo y con las necesidades actuales. Es un currículo basado en el modelo de competencia, donde se considera como parte fundamental del proceso formativo, la capacidad adaptativa a la sociedad, de la mano con los procesos cognitivos conductuales, que son inherentes al ser humano y que buscan que el egresado, pueda responder a las necesidades específicas de lo que necesita la sociedad en un profesional, para que enfrente en contexto, los proceso socio-históricos y culturales que la sociedad exige.

Se requiere de este proceso un mejor acercamiento con el individuo global, donde se busque también una formación no solo para el espacio reducido, sino para el espacio global; debido a la globalización, la formación por competencias debe aportar a que el egresado, salga con esa conciencia de trabajar desde su entorno para el mundo, cuya finalidad será el dar respuesta y/o soluciones a las demandas que plantea la sociedad globalizada. El diseño curricular sometido a la crítica debe necesariamente incorporar la práctica temprana, desarrollando el “saber hacer” como un componente central del currículo y por ende de la formación, lo que obliga a que se presenten cambios fundamentales en la organización del currículo.

Para que un diseño curricular tenga un enfoque de competencias, se debe revisar la normatividad interna y externa referentes a la forma de evaluación del aprendizaje, la cual debe evaluarse sobre la base de logros definidos y fácilmente evidenciables, descartando los obsoletos promedios de rendimiento. De igual manera, para adecuar el currículo estudiado a las competencias, debe implementar políticas claras respecto a la formación de los docentes, bajo el criterio de la actualización y conocimiento del entorno donde se pretende desarrolle la actividad el egresado; haciendo responsable al docente del alcance de las competencias y por consiguiente la estructura del perfil del egresado de acuerdo a criterios y patrones preestablecidos.

Por otro lado, para enfocar el currículo mencionado para los desafíos proyectados, se debe plantear las exigencias desde la perspectiva del aseguramiento de la calidad, como:  

  • Relación directa entre el perfil de egreso y los objetivos sociales de la Formación.
  • Correspondencia entre el currículo la clase de profesional proyectado.
  • Establecer los recursos económicos para la docencia por competencias.
  • Tener claridad sobre las formas de evaluación para verificar el logro de las competencias.
  • Efectuar las políticas del aseguramiento de la calidad.
  • Estudiar la posibilidad de aplicar el currículo por competencias.   
  • Evidenciar que el currículo sea flexible para ser modificado según las necesidades del momento.  


Por otra parte, la orientación de nuestro currículo hacia un enfoque basado en competencias implica que se trabaje en armonía con el mundo laboral del lugar de aplicación del currículo, teniendo en cuenta el sector productivo en los cuales se desempeñará el futuro profesional al momento de su egreso; en consecuencia, es de suma importancia que para el diseño del currículo enfocado a competencias  debe haber una activa participación de los gremios y egresados.